Hay un hombre
apuntando nombres, dicen que decide quién va con él y quién se queda,
pero todos
tienen claro el veredicto cuando se encuentran con él.
Te llamo esta
noche para decirte como me siento, me gustaría explicar lo que es la oscuridad
sin asustarte, pero eso no va a pasar.
Porque todo lo
que reluce no es oro.
"Yo hablo de los hombres y de las
dificultades que han de afrontar para suplir los objetivos en su vida. Desde el
principio de los tiempos el instinto guía al sabio y la mentira al necio.
El tren de la vida que descarrila. ¿Dónde
quedó el naipes del universo? ¿Qué ha sido de mis teoremas? Todos aquellos
frustrados intentos de algo, todos aquellos objetivos focalizados a la nada.
¿Valió la pena? No era ninguna broma, atravesar todas estas catástrofes, toda
esta mierda. Sentirme como un hombre en tierra de nadie, invitado forzoso de un
hotel. Secuestrado por tus circunstancias.
Llego a sentir mi mente débil y concibo como
verídico el poder huir más allá de un discurso racional enmarañado de
obstáculos propios. Vivir de la metamorfosis, hablar con la mirada, con aquello
que llaman alma. ¿Cuál es la meta, si acaso existe? Único rey de mi carnaval,
único peón de la partida. Transfigurar la realidad, tomar el control. Ser
arquitecto de tu propio subconsciente, jugar a la creación. Rendirse a algo
inferior.
¿Qué define la rectitud de un camino? ¿Por
qué mi concepción de la corrección y la veracidad deben ser axiomáticas? Es
tanta la variedad que, en ocasiones, siento que la complejidad de arañar la
simple superficialidad de lo auténtico roza lo imposible, querer abrazar lo
infinitesimal.
Podría estar durante cientos de millones de
páginas intentando refugiarme en vocablos que hicieran más farragoso descifrar
la encriptación de mi moraleja. La cobardía camuflada en la prepotencia no
sirve para nada... Digamos que:
Dentro de todos hay un agujero que no
queremos mirar.

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